La estrategia de Estado guía los movimientos de López y Basagoiti
eajandoain @ 22:58
La estrategia de Estado compartida por el PSOE y el PP ha vuelto a quedar en evidencia durante estos últimos días. Las reuniones de López con Zapatero y Sanz y el anuncio por parte del PP de que sus junteros en Araba ya tienen firmada la moción de censura contra el Gobierno de Xabier Agirre son algunas claras muestras de la misma.
La semana pasada, López se reunía, primero, con Zapatero y, luego, con Sanz. Esas reuniones se pueden enmarcar en el “capítulo de agradecimientos” del actual Lehendakari. López tenía que agradecer al presidente español que le hubiera apoyado para acceder a la Lehendakaritza, aún a costa de quedarse solo en el Congreso de los Diputados. De todos modos, para ser realmente justos, en la foto también deberían haber estado Mariano Rajoy y Antonio Basagoiti, ya que López no hubiera sido Lehendakari –obtuvo 81.488 votos menos que Ibarretxe y cinco escaños menos- de no haber contado con los 13 votos del PP y, por supuesto, con la Ley de Partidos y la sentencia judicial que prohibió que se presentara la izquierda abertzale.
Como viene siendo habitual desde que los socialistas accedieron a la Lehendakaritza, la reunión con Sanz contó con un gran despliegue mediático. “López rompía con diez años de incomunicación entre el Gobierno Vasco y el Navarro”, anunciaban a bombo y platillo todos los medios. Al parecer Sanz no se había reunido con el Lehendakari Ibarretxe por culpa de este último. Una vez más, lo que nos transmitían los medios distaba mucho de la realidad. Porque lo cierto es que dos no hablan si uno no quiere y Sanz no había querido hablar con Ibarretxe por razones políticas.
Ahora Sanz no tiene inconveniente en hablar con López. Y no lo tiene porque entre ellos existe una identificación política e ideológica plena. Una identificación que ya dio sus primeros frutos hace dos años, tras las elecciones forales navarras. Después de que Na Bai fuera la segunda fuerza más votada en Navarra, los partidos de obediencia estatal unieron fuerzas para desplazarle de cualquier ámbito de poder. El Partido Socialista incumplió su palabra –se había presentado a las elecciones como alternativa a UPN- y apoyó a Sanz en la investidura. Perdía la presidencia de la CFN pero hacía carambola porque, con esa maniobra, dividía a la derecha Navarra: UPN y PP se separaban. Ahora el PP se olvida de aquello y no tiene inconveniente alguno en apoyar a López porque, en Euskadi, les une la razón de Estado: la unidad de España está por encima de todo lo demás.
Pero el PP quiere empezar a obtener contrapartidas por el apoyo prestado y ya ha anunciado que sus 15 junteros han firmado la moción de censura en Araba. Basagoiti insiste en que quieren que se debata antes de las vacaciones de verano. Y aunque el PSE alavés se resiste porque entiende que si el PP accede a la Diputación alavesa tendrá una tribuna desde la que hacer méritos de cara a las próximas elecciones municipales y forales, y estará en mejores condiciones para competir con ellos, todo apunta a que el Partido Socialista va a ceder a los deseos de los populares. Se juegan demasiado en España. Si el PSE se negara a apoyar la moción de censura, el discurso del PP sería relativamente sencillo: “nosotros apoyamos a Patxi López, sin contrapartidas, para quitar a los nacionalistas de Ajuria Enea porque estaba en juego la unidad de España y ellos se niegan a apoyarnos para quitarles de la Diputación de Araba”. Además, la debilidad de Patxi López –no podemos olvidar que el PSE es la segunda fuerza en el Parlamento,- le hace temer que una negativa tendría consecuencias directas en la Cámara vasca y le colocaría en una situación realmente complicada. Por eso, ha sido el propio López el que ha salido con toda celeridad a decir que “no nos desdecimos ni una palabra” en el acuerdo suscrito con el PP. Una vez más, la estrategia de Estado se impone.
En este contexto, el PNV ha hecho una oferta de estabilidad institucional y presupuestaria a todas las formaciones políticas para hacer frente a la crisis. Según la nota de prensa del EBB, “el Partido Nacionalista Vasco considera que en la coyuntura económica y social que estamos viviendo es necesario afrontar urgentemente el reto de la recuperación económica y para ello es imprescindible contar con unas instituciones fuertes y con unos presupuestos adecuados a los retos y prioridades que esta sociedad tiene por delante. Por eso, propone este gran acuerdo institucional que aúne los esfuerzos de ayuntamientos, diputaciones y Gobierno vasco para salir de la crisis”.
En definitiva, mientras el PSE y el PP anteponen la estrategia de Estado a los intereses de los vascos y las vascas, el PNV toma la iniciativa, lidera y propone soluciones para afrontar los problemas que nos acechan.
Merece comentario también la última de Rodolfo Ares. El departamento de Interior ha remitido a muchos ayuntamientos de Euskadi, no sólo al de Lekeitio, también a Ondarroa y a varios más, un requerimiento en el que se da un plazo de 24 horas a los alcaldes para que borren las pintadas de sus calles. ¿Quién es el jefe de comisaría para amenazar a los alcaldes con posibles “responsabilidades penales” si no obedecen la órden?. ¿Quién el propio Consejero?. Nuestros alcaldes llevan ya muchos años limpiando las calles de sus pueblos sin que nadie se lo haya ordenado, desde mucho antes que Ares se convirtiera en el jefe de la Ertzaintza “del cambio”. Lo que ha habido por parte del gobierno ha sido extralimitación en sus competencias, improvisación, y sobre todo, mucha escenificación. Por cierto, ¿no era Odón quien año tras año “negociaba” dónde colocar las pancartas de la tamborrada del día de San Sebastian?.
Por último, no podemos terminar esta crónica sin mencionar lo vivido esta semana en Legazpia. El secretario de Política Municipal del PSE en Gipuzkoa y también concejal de Legazpia, José Morcillo, ha tenido la desvergüenza de exigir al PNV que presente una moción de censura al alcalde de ANV. Y decimos que “ha tenido la desvergüenza” porque si el señor Plazaola, de ANV, es hoy alcalde de Legazpia es gracias a la abstención de los concejales socialistas, entre los que se encuentra el señor Morcillo. Tras las elecciones, el PNV presentó a su cabeza de lista como candidata a alcaldesa y, a pesar de recibir los tres votos de su partido y los tres de los concejales de EA, no fue elegida porque la abstención de los concejales socialistas impidió que alcanzara la mayoría absoluta requerida, por lo que fue nombrado el candidato de la lista más votada. Y ahora nos exigen que presentemos la moción de censura… ¡Esa es la coherencia del Partido socialista!

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